sábado, 18 de julio de 2015

La Crónica: La Maldición De Marussia


Tal parece que la mala fortuna no deja de cebarse contra la escudería Manor Marussia, la muerte de Jules Bianchi se une a una serie de hechos que han venido mermando el desarrollo de Marussia pero no su moral.

Al parecer la llamada Maldición de Marussia comenzó un 3 de julio del 2012, cuando la entonces piloto española de pruebas, Maria de Villota salió a realizar unas pruebas de rutina en línea recta, después de unas vueltas realizadas sobre la pista del aeródromo de Duxford, ella venía regresando a los boxes cuando perdió el control de su monoplaza el cual súbitamente acelero para irse a encrustrar a la plataforma trasera de un camión de mecánicos que se encontrar parqueado a un lado de la pista.

La chica terminó gravemente herida en la cabeza, fue sometida a varias operaciones faciales en donde perdió el ojo derecho, lo cual le privó de continuar persiguiendo su sueño de ser piloto de fórmula 1, algunos meses después, de Villota reapareció en el paddock con un nuevo rol: miembro de la comisión de la FIA "mujeres en el deporte del automovilismo", presidida por Michèle Mouton, algunos semanas después en octubre del 2013, publico su libro "La Vida Es Un Regalo", pero lamentablemente de Villota fue encontrada muerta a los 33 años en su habitación de hotel, a consecuencia de sus heridas de la cabeza y rostro de las que nunca se recupero.

En el 2014, Marussia tendría una prueba aun más dura, comenzó con fuerza compitiendo contra Caterham el otro equipo débil de la competición, pero la situación cambiaria gracias a que el piloto francés Jules Bianchi terminaría 9no., en el Grand Prix de Mónaco obteniendo los primeros dos puntos de su carrera y de su equipo que a la postre ayudarían a mantenerse contra todos los pronósticos hasta nuestros días, luego de estar coqueteando con el cierre definitivo de la escudería.

Algunos meses después durante el Grand Prix de Japón en Suzuka, toda la mala fortuna volvió a cebarse con el equipo, aquel fin de semana infernal llenó de lluvia fue el acabose en la carrera de un prometedor piloto francés, luego de 43 vueltas terminó derrapandose y estrellándose con la parte trasera de un tractor que recogía los despojos del monoplaza de Adrian Sutil que minutos antes se había despistado, el golpe fue letal para Bianchi que sufrió heridas graves en la cabeza por lo que fue intervenido inmediatamente en Japón y luego trasladado a Francia, una semana después se correría el Grand Prix de Rusia en Sochi, sede de la escudería Marussia pero el equipo no pudo participar a consecuencia del fatal accidente de su piloto insignia.

Meses después el equipo casi quedo fuera de la fórmula 1, pero pudo ser rescatado y a pesar de los pesares se mantiene vivo luchando contra la adversidad y a la espera de que nada malo se ciña sobre ellos.