El Británico Lando Norris cierra el primer día al frente con un 1:34.669, y supera por
0.129s., a Verstappen confirmando el buen arranque de McLaren en una jornada
de mucho kilometraje y pocas sorpresas.
La primera tarde de 2026 ha dejado a Verstappen relegado al 2do., lugar y no fue con un
golpe de efecto cualquiera, sino con una vuelta de esas que, en test,
suenan a mensaje. Lando Norris cerró el día 1 en Bahrein en lo más alto con 1:34.669, descolgando al Red Bull por 0.129s.
Verstappen lo intentó hasta el final. En los últimos
compases montó blandos nuevos, clavó récord en el
primer sector y parecía que la historia iba a volver al orden habitual…
pero el cronómetro le devolvió una respuesta fría: perdió lo ganado en
el tramo medio y en el último sector y su mejora fue mínima,
suficiente para apretar, insuficiente para recuperar el liderato
(1:34.798). Mientras tanto, Ferrari se fue con cierta tranquiliadad. Charles Leclerc no necesitó mucho para dejar buenas sensaciones: fue entrando en la sesión, afinando el plan y acabó tercero con 1:35.190 (+0.521), siempre en el rango "serio" del día.
El kilometraje fue para Williams, que volvió a hacer de la pretemporada su terreno. Sumando a Sainz (77) y Albon (68), el equipo se fue a 145 vueltas en el día,
el total más alto de la parrilla, con esa sensación de equipo que ha
llegado a Sakhir con una prioridad clara: acumular datos, probar piezas y, sobre todo, recuperar el tiempo perdido. El resto fue lo habitual con Mercedes viviendo un día raro en la tabla y en el garaje, con Antonelli limitado a 30 vueltas, y por ese problema tras cambios de reglaje; Racing Bulls se quedó fuera por fiabilidad y Lindblad no volvió a salir por una pérdida de fluidos; Aston Martin se metió en modo "diagnóstico" por una anomalía de datos de la unidad de potencia y Stroll acabó con apenas 36 vueltas.
Durante la tarde en Sakhir hubo una mezcla de rutina y sobresalto, de tandas largas con el piloto
"desaparecido" dentro del casco y, de repente, un zarpazo a la tabla que
te obliga a volver a mirar el cronómetro. Con el sol cayendo y
el asfalto pasando de los 38 grados de inicio de sesión a 26 ya con la
noche encima, la pista se fue "engomando" lo justo como para que el día 1
tuviera un giro de guion en la recta final.
Max Verstappen había convertido el Miércoles en lo suyo, primero en salir, primero en marcar,
primero en acumular vueltas. Pero en la tarde,
cuando parecía que el Neerlandés iba a firmar también el mejor tiempo
del día con su 1:34.830, apareció Lando Norris con esa vuelta de campeón
que no necesita explicación: 1:34.669 y cambio de líder por 161
milésimas.
Detrás, Ferrari puso orden sin estridencias: Charles Leclerc se instaló en el top 3 con 1:35.190, a medio segundo de la punta,
en una sesión en la que el monegasco fue entrando poco a poco en el día
hasta colocarse. Y si alguien aprovechó el momento de pista
mejorando fue Esteban Ocon,
que se coló cuarto con 1:35.578 y además superó el centenar de vueltas.
La tarde también dejó dos señales claras. La primera, la bandera roja: Nico Hulkenberg se quedó parado con el Audi
cerca del final del segundo sector antes de la curva 14, provocando
el segundo parón del día. La segunda, la lista de garajes con persiana a
medias: Racing Bulls confirmó una pérdida de fluidos y Lindblad no volvió a salir en toda la sesión vespertina;
y Aston Martin, después de una mañana ya cauta, detectó una anomalía en
los datos de la unidad de potencia y se puso en "modo comprobación" por
la tarde, con Stroll cerrando una jornada muy pobre en kilometraje, tan
solo habiendo dado 3 vueltas, que se suman a las escasas 33 de la
mañana.
El resto tuvo más de construir que de lucirse.
Mercedes vivió una tarde extraña: Antonelli se pasó buena parte del
tiempo anclado al box por un problema tras cambios de reglaje, y
aunque luego fue encontrando ritmo hasta un 1:37.629 (noveno) con duros,
el mensaje fue claro: hoy no tocaba enseñar nada. Williams, en cambio,
siguió con su plan de acumular: entre Sainz por la mañana y Albon por la
tarde, volvieron a sumar vueltas como si el test fuese una maratón que
se gana sin mirar el reloj. Y en clave estreno, Sergio Pérez se dejó ver
con el Cadillac,
sin buscar titulares en la tabla pero sí kilómetros y referencias, de
hecho, a ratos fue de los pocos que seguía rodando cuando el resto se
guardaba para el último intento.